gurp

Este espacio nace de un extraño deseo de comunicación. Digo extraño por el apremiante nihilismo de la etapa que lo precede y por la desmesurada contradicción entre la introspección de Gurp y el propio concepto de Weblog. Pero he aquí que el devenir dialéctico de la vida ha dado forma a esta ventanita que trata de mirar dentro de Gurp. Si me preguntais por sus contenidos, temas y otras precisiones de este tipo, no podré responderos... simplemente, dejaré que la web viva por sí misma dentro de una persona dejando de lado clichés temáticos intrascendentes, que sería estúpido establecer... esto es solamente un punto de encuentro, un espacio compartido, una invitación a tomar un café y fumar un cigarrillo con Gurp...

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30/04/2006

Idea de yonqui

Miércoles, 11 y 20 de la noche. El mosquito, rúa de San Pedro, piedra sobre la que forjar iglesias. Un yonqui. Invita a unas copas. Yo no estaba. A mí me lo contaron. Yonqui sin rostro. Estereotipo de yonqui. Invita a unas rayas. De heroína. Es miércoles. No gracias. Es un yonqui reinsertado. Está reinsertándose. Desintoxicándose. ¿Qué se siente con un chute de heroína? ¿Cómo te enganchaste? ¿Por quién te desenganchas? Responde a todo. Tom Wolfe estaría encantado. Tiene un plan. El yonqui. Redecorar con plástico el parque que está al lado de Bonaval. Con figuritas de plástico. En la pista que sube hacia el CGAC. Con plastiquitos de colores. Por donde sube el 15. Un árbol de plástico. Roble esquemático. Idea de roble. Lo harán él y los chicos de un centro de acogida en Roxós. Chicos sin rostro. Idea de chicos.

Dice que la Ilíada reproduce los comportamientos típicos de la sociedad occidental. Yonqui listo. Me supera, tío. Invítame a esa raya y préstame la Ilíada un par de horas. Raya esquemática. Idea de línea.

Dice que la Ilíada reproduce los comportamientos tipo de la Biblia. Yonqui listo. Que sea de heroína entonces.

Mosquito, 11 y 45 minutos. Dice que hay una adaptación contemporánea de la Ilíada. De Baricco. Una adaptación para ser narrada en público por actores que representan, por turnos, a los distintos personajes del libro erigidos en narradores de su propia historia. Baricco listo. Original. Mediático. No quiere salir en los medios. Interesante.

El parque quizá nunca atardezca engalanado con figuritas de colores.

El parque quizá amanezca mañana y el sol haga reflejos en la idea de pájaro rojo.

Una vez que pruebas la heroína eres un yonqui. Una vez que besas eres un yonqui. Una vez que follas eres un yonqui. “Por que así es como te engaña la vida. Te atrape en un instante. Y ya eres para siempre un exiliado a miles de kilómetros de aquel beso, de aquella raya, de aquel olor, de aquella imagen, de aquel instante… a la deriva”.

Este es un pasaje de Baricco. Lo escuché recitado en la Radio Galega la madrugada de un sábado. Programa grabado. Sólo música y fragmentos de libros. Lo reconocí. Me asusté. Soy un yonqui. Ahora lo reproduzca tal y como lo recuerdo. Fragmento inexacto. Fragmento esquemático. Idea de pasaje.

30/04/2006 19:48 Autor: gurp. Enlace permanente. Hay 4 comentarios.

24/03/2006

Sobre héoes y tumbas


  

Dejados atrás los ojos admiradores de la infancia y los anales remotos de un principio abisal, hoy he amanecido preocupado al cogerme el presente “in fraganti”, “en bolas”, “pillado”. Desnudo en el armario diciendo “esto no es lo que parece”. Así. Me pilló.

Me recuerdo antes del principio como un extraño, un extranjero, casi un catalán… Uy, perdón. Recuerdo que la universidad era otra cosa, pensaba yo. Recuerdo que leía a Kafka, que me encantaba E. Mendoza y me gustaba Manuel Rivas. Recuerdo que leía El País. Cuatro años después, Manuel Rivas me despierta tanto interés como Ana Rosa Quintana y me resulta divertido leer a Federico J. L. S. (no lo escribo entero por que él es omnisciente y lo sabe todo, que por algo trabaja en la COPE). Y hoy me he sorprendido en el kiosco comprando el Marca. Es para preocuparse. De esos momentos en los que te miras y piensas ¿Joder, qué cojones estás haciendo?... Así que, descartando echarme la culpa a mí mismo por razones de salud obvias, he decidido buscarla en agentes externos. Es entonces cuando me encuentro con un post de Elianinha sobre Manuel Gago. De Elianinha, que escribió un visionario artículo sobre el acto de licenciatura que me gustaría retomar y que ya forma parte de la parte más brillante de la historia de la literatura de las blog. De Elianinha, que cada vez que la leo me entran ganas de escribir. Y, como quiera que después de cuatro años se me había olvidado como se hacía, he decidido curarme en salud despotricando contra los USC Journalism teachers. Conste que esto no es propio de mí pero la situación lo exige. Les ruego que tengan en cuenta que lo hago por mi bienestar mental, pa curarme, que yo contra los teachers no tengo nada. Vive Dios. Faltaría. Con todo lo que tengo que agradecerles!. Piensen que alguien tiene que ocuparse del trabajo sucio, que Gago es una pequeña luz dentro de un desolador paisaje. Un cosmos ingobernable, un sin dios de tamañas dimensiones que analizarlo produce cierta congoja visual. Más o menos es así. El profesorado de xornalismo, digo. Un panal en el que los miembros se agrupan por celdas de dos o tres personas. En que todos piensan de todos que son unos gilipollas. Y todos tienen razón.

En este sistema de celdas resulta una utopía inalcanzable recibir una educación integral mínimamente coherente, o progresiva, o coordinada… Formar personas es un trabajo relegado a la educación primaria que en muchos casos fracasó. Mientras que una persona no deja de formarse nunca (¿Nunca?. Nunca. Joder. Acojona ¿no?. Sí. ¿Ni a los 50 años?. Ni a los 70. Vaya. Ya ves) esta función es ignorada en la licenciatura, que traslada sus prioridades a la “clase miting” y a información útil.

Miting: esto vale tanto para los que rinden homenaje a su ego en cada sesión como para los que se valen de su libro (construido a retales de otros) como única referencia pedagógica. Provoca confrontación entre las distintas aulas, contradicción de informaciones. Nos lleva a una posición casi posmodernista, psicoanalíticamente compleja. En primero tienes que creer ciertas verdades, en segundo tragarnos su reverso, en tercero conocer la verdad de la ecuación para pasar a otra verdad que será puesta en duda en cuarto (información simple. información especializada. Hai que ser objetivos. La objetividad no existe. El guión en radio es imprescindible!!!! Producto para todos, producto para nadie. Hay que abarcar el público objetivo más amplio posible, la digitalización se hace digitalizando. People are strange…).

Útil: Pirámide invertida, géneros periodísticos, concepto de raccord ( lo que nos llevaría estudiarlo, aproximadamente, cuatro meses y medio de licenciatura). Obvio lo que aprendimos de locución. Obvio lo que aprendimos de avid. Obvio lo que aprendimos de Quark. (¿Cuatro meses y medio?. Bueno, dejémoslo en cinco y una recuperación en septiembre)

Nos quedan todavía dos eslabones en la cadena: los que cumplen su función con fría apatía, que suelen ser profesores asociados y Antía, y los incompetentes.

Muchos de los primeros son bastante buenos aunque no te motiven lo más mínimo. Yo no fui a la clase de muchos de estos profesores cumplidores por esta falta de motivación. Reconozco que es una excusa pobre. Es como decir “necesito trabajo pero no hay ninguno que me motive”. “Estoy encerrado en la habitación cascándomela porque no me motiva la vida…”.

Los otros son los que miras con estupefacción. Como un espectador asistiendo a una comedia mala. Los miras y no te lo crees. ¿Esto es posible? ¿Este tío es posible?

Este tipo de cómicos alcanza una especial hilaridad cuando se ve obligado a impartir teorías inventadas. La teoría de la radio o la teoría de la tele. Se puede hablar de la historia de la radio pero es muy complicado saber “hacer radio” en base al estudio de las cualidades del sonido… El plan de estudios se reduce a prácticas insuficientes y a teorías innecesarias. Teorías innecesarias impartidas por incompetentes que escriben libros insulsos que otros incompetentes podrán utilizar para impartir teorías inútiles.  

Claro. Luego llegamos a cuarto y nos dice Freixanes que viene notando deficiencias. No te jode. Y yo. Las noto desde primero.

Por todo ello, sin entrar en hechos más hirientes, encabronado porque no me han dado una beca en cuatro años y he fomentado la reproducción de tan lamentable panal con el trabajo de mis padres, hoy pronuncio mi Voto de Castidad:

Quiero

1… que alguien me diga que hacer periodismo es hermoso, jodido, pero hermoso.

2… que me enseñe Avid alguien que sepa manejarlo

3… que Les me dé su asignatura. SU asignatura. La asignatura LES. Y que otro me explique historia del periodismo.

4… que se premio lo creativo, lo original, a la gente que se esfuerza por hacer algo distinto o, simplemente, bien hecho. No a quien fotocopia los apuntes en el examen. Sino volveremos incurrir en la reproducción del panal.

5… que se elimine toda aquella información chapada a conciencia que no sirve para nada y que, por otra parte, tampoco es interesante (¿cuatro meses y medio?. Cinco, a lo sumo)

6… que alguien me explique quien coño son todos esos personajes que pululan por la facultad y que nadie sabe quienes son ni que diablos están haciendo

7… que los proyectos de la facultad sean los de los alumnos y no los de los profesores

8… que los proyectos de los profesores no los hagan los alumnos

9… que aprendamos a ser personas capaces de ejercer como periodistas

10… que Arale pueda volver a una facultad digna de ella

 
 

Quizás estoy siendo un poco apocalíptico. Pero ya saben, no es nada personal, es por mi salud. Sepan ustedes que, pese a todo, esto no es propio de mí...


 
24/03/2006 20:11 Autor: gurp. Enlace permanente. Hay 3 comentarios.

07/02/2006

Capítulo I (sin título). El círculo (gente con mucho tiempo libre)

Muere el silencio y un grito atraviesa la sala de estar. En la habitación solo hay un cadaver sobre esa alfombra de la que siempre quise deshacerme. Sofía se ha ido.

Con sus ojos claros y sus turgentes caderas despidiéndose a través de la puerta. Sofía se ha ido. En su lugar, un cadaver. La habitación, el cadaver y yo. Sofía se ha ido.

Ha empezado a oscurecer. En mi mente aun retumba aquel grito. Se mezcla con miles de imágenes: la sangre, el ventanal, los ojos de Sofía… Ahora recuerdo como empezó todo, ¿en qué momento empezó a torcerse? ¡Recuerdo! Wiski. Beber para olvidar. A la mujer y al pasado. “Los caminos del señor son inescrutables”, decía don Ramiro. Bebe, viejo, bebe. Qué me diría don Ramiro? Qué me diría Sofía? Las cosas son así, suceden. Y no tiene demasiado sentido pensar cómo hemos llegado hasta aquí o cómo vamos a salir de esta. Eres tú el que está bebiendo wiski en el sofá, al lado de un cadaver. Sólo con un cadáver porque Sofía se ha ido y sólo te queda el wiski.

El olvido, esa es mi decisión. No voy a quedarme a perder el tiempo, hasta ser como ese pobre diablo de la alfombra. Hoy me siento como uno de esos perros viejos, uno de esos protagonistas de cine clásico. Uno de esos tipos que ya están de vuelta cuando todos aun van. Estoy en esta habitación, pero yo aun estoy vivo…

¿Estoy vivo?, ¿estoy loco?, quizá sea sólo eso, estoy loco, un vivo loco de entre los millones de vivos dementes que se arremolinan en esta ciudad. ¿Y es eso estar vivo? Cuánto de vida hay en la locura. Cuánto si este ser que me habla en realidad no soy yo. O quizá sí soy yo. Quizá soy más yo que nunca. Sí, eso debe ser. Estoy más en mí mismo de lo que nunca estuve. Sin ocultarme de nada. Siendo, sola y tristemente, siendo. Todos los años anteriores eran sólo una comedia, una farsa de la que ahora me he redimido. Quizá es ese uno de los efectos del asesinato. Dicen que una vez que matas a alguien ya no tienes reparo en seguir matando. Falta de escrúpulos le llaman algunos. Los psicólogos lo interpretarán como el cruce de una línea, de una etapa en la que ya estás y en la que continúas actuando. Matar es el asalto a esa etapa. Pero los psicólogos no matan.¡El “alumbramiento”! diría don Ramiro. Sí, es eso. No se mata por haber abortado los escrúpulos. Se mata por el descubrimiento. La revelación de una gran verdad: que no hay reglas. Esa es la gran verdad que no quieren que sepamos. Desde pequeños nos encorsertan en un papel, un guión que debemos cumplir a raja tabla: estudias, trabajas, te casas, creas una familia y la palmas. De vez en cuando ves telebasura, te emborrachas o echas un polvo. Eso es todo. A eso se reducen las prestaciones que la sociedad te ofrece. No, yo no voy a caer en esa rutina. Mierda, es el último cigarro, creo que es el momento de irse. Irse, irse… a dónde ir. ¡Tierra de los malditos, calle del olvido, dónde estás? ¿Por qué te escondes de mí que nací para morar en tus cavernas y comer de tus frutos? Coge el dinero, baja las escaleras..no, no. Coge el dinero, llama a un taxi, baja las escaleras y díselo, díselo a él, que vas al País de los Condenados. Díselo, que allí ha de llevarte. Allí aguardaré el Tártaro. Allí, con mi gabán, mi Jonnie Walker y mi Bull Brand rancio. Allí…¿dónde?, no, no… ¡elucubraciones! ¿dónde está mi destino? No lo sé, pero allí a dónde me aguarden ha de irse escaleras abajo.

No necesito nada, cerraré esta puerta tras de mi y todo quedará atrás. Tengo el dinero y una vida para gastarlo. He de salir de esta ciudad, pero antes pasaré por el “black Jack”. En nigún sitio sirven un wiski igual. Es mi noche de despedida, así que me relajaré, compraré cigarrilos y disfrutaré del mejor wiski de esta jodida ciudad. No está mal para empezar. Y a partir de mañana, ¿quién sabe?. Definitivamente, “los caminos del señor son inescrutables”. Don Ramiro encerraba en aquella apariencia de alcohólico acabado toda la sabiduría popular de las tabernas.

07/02/2006 22:25 Autor: gurp. Enlace permanente. Tema: Circulo. Hay 4 comentarios.

15/11/2005

Encuentro en el bar de la esquina (preludio)


 

X.-…

G.-…

X.-… Dicen que vas actualizar tu blog…

G.- Sí. Eso dicen…

X-…

G-…

X.-…

G.-… Bueno. Hola, qué tal estás, me alegro de verte…

X.- ¿De verdad te alegras de verme?

- No, pero ya que estamos aquí tendremos que hablar…

-…

-(gesto de negación con la cabeza) Joder. Me pones una Leff negra.

- eh… para mí un café gracias…

- Ya eres periodista, supongo.

- Casi, aunque no sé si eso es bueno o es malo… la verdad es que no tengo claro qué voy a hacer.

- Como en toda tu vida.

-…

-…

- Entonces, ¿vas a continuar con la blog?

- Creo que sí. Bueno, dependerá de si se acaba la batería ahora o aguanta un rato más…

- Después de tanto tiempo…

- El tiempo es para los que vivís atado a él. Los que fijáis fechas para los exámenes, los que tenéis plazos de matrícula, los que salís el jueves porque es jueves, en fin de año porque es fin de año… como si tuvieseis algo que celebrar… Yo vivo como un ente y, como ente, prescindo del tiempo.

-…

-… y eso no es necesariamente bueno. El tiempo, como las drogas y los condones, no tienen asignadas cualidades absolutas, todo depende de cómo los uses…

-…

- … en este supuesto, parece más lógico pensar que la carencia es, esencialmente, más negativa que la posesión, excepto en aquellos casos, imagínate a ti mismo cómo ejemplo, en los que la posesión supone una carga que oprime la necesidad de fragilidad, de no existir, de no significar para el conjunto de fenómenos que se encuentran naturalmente ligados y sensibles a cada fenómeno individual.

-…

-…

- ¿Tenías ganas de escribir?

- Depende de lo que entiendas por escribir, los que tenemos una blog no escribimos necesariamente. Pero en fin, tú que vas a saber… De todos modos, lo hago más por El Círculo que por mí mismo. Yo dependo de la creatividad, de la autoestima, de lo que veo y leo, de lo que escucho y de las ganas que tengo de transmitirlo, o más bien, de compartirlo. Y eso significa que lo que comunicas lo compartes por deseo de estar en contacto o de hacer partícipe o de empatía. Si soy bueno, es para transmitir lo que es, está siendo, fue o fue durante un instante importante para mí a la gente para la que no sé si sería importante. Si soy malo… en fin…; es comunicación ¿no?… Pero ahora ya no es por eso, ahora formo parte de un fenómeno social,

- El círculo…

- El círculo, sí.

-…

-…

- No sabes lo que es el círculo…

-No…

- Gran periodista…

- Aún no soy periodista y, para tu satisfacción, cuando lo sea no seré mejor de lo que soy ahora.

- No te equivoques, tú no me provocas satisfacción ni ningún otro tipo de emoción. Simplemente una sutil indiferencia, prácticamente imperceptible (en esos momentos aunaba su pulgar y su índice hasta casi tocarse, pero dejando un insignificante espacio entre los dos), que se manifiesta al igual que un insecto que se posa en la piel. Lo notas un momento y luego se te olvida sin que tengas claro que tipo de insecto o partícula de aire o polvo fluctuante ha sido lo suficientemente molesto, durante ese microsegundo, para penetrar en el sistema decodificador de tu tacto…

(trago de cerveza)

 Yo diría que… si tenemos en cuenta el número de pobladores de la tierra, incluidos los seres unicelulares, tu efecto sobre el mundo que te rodea tendría, más o menos, un valor proporcional al espacio que ocupas en un campo perfecto en el que cada unidad eventual se manifestase sin masa y sin volumen, simplemente como es en sí misma, en su propia naturaleza de unidad y con un valor cuantitativo. Más o menos, ese es tu sentido en el mundo. Añadiendo a estas variables el inevitable baremo físico del tiempo que convierte a tú valor cuantitativo, que hasta este momento era insignificante, en casual, caduco, eventual, coyuntural y relativo, o lo que es lo mismo, imperceptible…

-…

-…

-… Sí,  recuerdo que me lo habían dicho alguna vez pero no me lo tomé muy en serio. Alguna chica seguramente.

- No creas que me desagradas, en cierta forma, me resultas gracioso… ya sabes… víctima del Tótem y del Tabú.

-Sí, eso dijo la chica: “no es que no me gustes, me pareces muy gracioso…, podemos ser amigos”, creo que añadió.

-…

-… Vas a responder o prefieres que sigamos hablando de mí un poco más…

- Bueno, eso hace la gente ¿no?. Hablar de cosas insustanciales en las cafeterías… ( se sentía divertido en el lance de la humillación. Disfrutaba del poder que le otorgaba un interlocutor indefenso que llegó vencido a su mesa , que vivía una escena laboral señalada dentro de un historial olvidado, o condenado a olvidarse; una escena tan diferente a la suya, a la cerveza nocturna que inicia el día, que preludia la madrugada, que soborna un estado de mente, cuerpo y espíritu tan superior, tan inherentemente superior… Ante este pensamiento casi no puede contener una carcajada: tan naturalmente superior) Quieres saber lo que es el círculo, ¿eh?... es un tanto complicado explicarlo…

-Pero seguro que a ti se te ocurre algo.

- Verás. El círculo es un fenómeno que tal vez nunca exista. Una proyección. Una predicción de un futuro que tal vez no llegue. Un absurdo y un hito. Un deseo y un fracaso. Un acontecimiento que quizás nunca trascienda de esta conversación. Un momento histórico que ahora mismo puede estar muriendo, entre estas paredes. Puede que se hable de él durante años o que nunca más se nombre. Es y, al mismo, tiempo, deja de ser. Es materia en un estado previo, anterior a toda existencia, pero que existe, pues ahora mismo, entre nosotros, está existiendo, pero podría no existir nunca.

-…

- ¿confuso?

-No. Más bien abrumado por tanta originalidad: “El Círculo”; a nadie se le hubiese ocurrido…

- Ja, ja… ¿sabes que eres bastante divertido cuando te enfadas?

- y yo no he venido aquí para que me vendas humo o los delirios de grandeza de un maníaco depresivo en su momento de máxima erección…

-¿Ves?, otra vez eludes responsabilidades. Tú decides, crees o no crees, pero no me pidas que te diga lo que tienes que hacer.

-…

-…

-… es inútil hablar contigo

-… estoy de acuerdo. Es absurdo hablar contigo y ya no puedo perder más tiempo de mi vida haciéndolo. Así que, lo siento, me tengo que ir. He quedado en la otra punta de la ciudad hace 10 minutos (estaba de pie y apoyaba la mano derecha sobre la frente en forzado gesto de olvido. Mientras hablaba parecía seguir sonriendo..). Es una lástima, me lo estaba pasando muy bien

(apoyó las manos en la mesa y se acercó como si fuese a confesarle un secreto)

y esto, amigo mío, lo digo en serio, eres muy gracioso

(avanzó por el pasillo que transcurría paralelo a la barra y se marchó sin pagar. Antes de cruzar la puerta todavía hizo una última aclaración en voz alta)

- Cómo puedes ver, aunque no estoy en posesión del tiempo, puedo utilizarlo con mucha soltura…

 

P.D. En el camino de regreso, tuvo tiempo de pensar en si de verdad significaba algo, o no, lo que él llamaba El Círculo. Pensó también si de verdad lo odiaba, o no. La noche comenzaba a cerrarse y notó que tenía hambre. Fue como un regreso a la consciencia. Otras preocupaciones le turbaban ahora, qué iba a comer (en el frigorífico sólo quedaban medio paquete de tranchetes, un par de yogures probablemente caducados y un cartón de leche probablemente cortada) y, sobre todo, qué le iba a contar a su jefe sobre la conversación que acababa de tener. Algo se le ocurriría para rellenar la página de mañana, pero en cuanto a su jefe… estaba muy ilusionado con esta entrevista, había sido él mismo quien había conseguido la información precozmente de boca de una “amiga” 24 años más joven que conoció por casualidad en una de sus “escasas” escapadas nocturnas del hogar familiar. Resulta que la chica en cuestión era una intelectual redomada y difícilmente soportable. Frecuentaba los cineclubes y algunas cafeterías de relumbrón dónde se reunían pintores y escritores, y tenía acceso permanente al auditorio tras un brillante y fugaz pasado como violonchelista. En algún momento, en alguno de estos lugares, alguien le contó algo sobre alguna cosa llamada El Círculo. Y, en realidad, esa era toda la información que mañana tendría el periódico. Además de estos pequeños privilegios en forma de confidencias y chivatazos sobre su director, su mundo de periodista no le producía ningún otro tipo de satisfacción. Siquiera alguna información con la que se comprometía o alguna entrevista que le decepcionaba. Por lo demás, medio paquete de tranchetes, un par de yogures y un cartón de leche. Probablemente caducados.

15/11/2005 14:34 Enlace permanente. Hay 2 comentarios.

02/09/2005

Coplas de moral quebrada

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando,
como se pasa la vida
trabajando concienzudamente
y esperando
Cuan presto se hacen las hojas
como luego, recordándolas,
da dolor,
como a nuestro parecer
pasar el tiempo trabajando
es mejor
Pues si observas lo presente
como en un punto es ido
y acabado,
si juzgamos sabiamente
daremos lo no venido
por trabajado
No se engañe nadie, no,
pensando que ha de trabajar
lo que espera
más de lo que ya trabajó,
pues la puta información
no llega
y la madrugada me espera
enclaustrado en la redacción
de aquel periódico de cuyo nombre
nadie se acuerda
y que por llamarle algo
le llaman región.
02/09/2005 22:12 Enlace permanente. Hay 4 comentarios.

16/08/2005

Existencialismo

" Aquellas dos imágenes le habían entrado por los ojos como la instantánea percepción de la felicidad absoluta y sin condiciones. Se las llevaría consigo para siempre. Porque es así como te fastidia la vida. Te pilla cuando todavía tienes el alma adormecida y siembra en su interior una imagen, o un olor, o un sonído que después ya nunca puedes sacarte de encima. Y aquélla era la felicidad. Lo descubres después, cuando ya es demasiado tarde. Y ya eres, para siempre, un exiliado: a miles de kilómetros de aquella imagen, de aquel sonido, de aquel olor. A la deriva. "
16/08/2005 18:56 Enlace permanente. Tema: literatura. Hay 9 comentarios.

08/08/2005

Producción en cadena: People are Strange

Por favor, no leais este artículo. No leais este artículo porque es de esos que no dicen nada porque no hay nada que decir. No lo leáis pues lo único que hará será engañaros, confundiros, engatusaros con palabras bonitas, con simulaciones naturalistas y recreaciones ficticias que ambiguamente penetrarán en vosotros hasta alcanzar una zona vacía. La nada. El abismo. La oscura fosa donde os engañáis a vosotros mismos. Confiados. Ilusos. Quizás necios. Siempre víctimas. Víctimas del periódico diario. De las fórmulas del protocolo. De el psicoanális, de la teoría sexual, del Tótem y del Tabú. Alunizajes mentales conformados de cemento y masa visitarán ese espacio absurdo de venas empantanadas. Psicosis. Hola cómo estás. Sarcasmo. Quién dijo que la sociedad es hipócrita?. Quién se lo cuestiona?. Quién tiene valor para asumirlo?. No leáis este artículo. La mirada nos insulta, observar insulta nuestra inteligencia. Quién se pregunta qué está haciendo en cada momento o para qué lo hace. O para qué existe. Ayer leí un libro maravilloso, aunque no escuché lo que decía. Lo que decía el libro. No me lo creí. El libro. El favorito de Ratzinger es el Lobo estepario. La revista qué leer saca en la portada a Carmen Electra en tóplex con un libro entre las manos. Será el Lobo estepario?. Estará del derecho?. Qué lee Carmen Electra y por qué es millonaria. Qué es ser millonaria. Carlos Sobera; Quiere ser millonario… No. No leáis esta historia porque es la de un hombre que ha muerto. People are strange, you are stranger. Que ha muerto engañándoos a todos, pero sin engañarse a sí mismo. Extraña historia. Sueños rotos. Tiempo que pasa. Vida que se agota. Luces de neón. Big Mac please. Una chica que distraída gira la cabeza y el pelo oculta su rostro durante un segundo como un telón de la Fenicce de Venecia anunciando el segundo acto. Se ha olvidado de maquillarse. Es preciosa. Se averguenza de su descuido. El viento la despeina y descubre los matices de la mandíbula en la mejilla. No ha tenido tiempo de maquillarse. Qué horror de pelos, debo ir a la peluquería. Está preciosa. Quizás mañana. No tengo dinero. ¿Quedas conmigo… mañana?, no puedo, no tengo tiempo de arreglarme, ni de comprar algo, quizás en zara, ya veré. Me gusta sentirme bien conmigo misma. Víctimas del periódico diario. Me gusta ir de compras. Del Tótem y del Tabú. Orwell era comunista? Camus fumaba un paquete diario? Jim Morrison está muerto, pero yo a veces lo escucho. People are strange. El viento azota las ramas de los chopos mientras despeina a la sonrojada dama. Las 7 de la mañana de un claro y presumiblemente caluroso día de agosto. El paisaje es memoria. Recuerda que a las 8 comienzas a trabajar. Jim Morrison, Jim Carrey, Johnnie Walker. Kandynsky. Me vuelvo vulgar al dejar el lápiz reposando en la mesa. Al cerrar sesión. Víctima del periódico diario. De mi libertad. Sartre. “Así pues esta es la ceremonia del adiós”. Hasta siempre, te quiero. La chica sigue estando preciosa. Dios ha muerto. O miras o juegas. Jim Morrison sigue vivo: “People are strange…”
08/08/2005 23:18 Enlace permanente. Hay 8 comentarios.

30/07/2005

Lección Nº 14

Tómese por ejemplo a un paseante que, sintonizando ordenadamente sus actos según un proyecto previo, puesto a punto por la mañana, pasea con una meta precisa por el carril bien delimitado e infalible de una calle de la ciudad. Y supóngase que de pronto se haya ante el encuentro con la irrelevante presencia, en el adoquinado, de un tacón de aguja negro, imprevisto y, por otra parte, imprevisible.
Y se queda como hechizado.
Él solo, préstese atención, y no los otros miles de humanos que, con análogas disposiciones de ánimo y de conducta han visto el tacón de aguja negro, pero que con preciso automatismo lo han relegado en el útil carril lateral de objetos curiosos fundamentalmente no aptos para penetrar en el sistema de su atención, como por pragmática impostación del mismo. En cambio, nuestro hombre, sometido de repente a una cegadora epifanía, bloquea su camino, espiritual y no, al ser irremediablemente sustraído a sí mismo por una imagen que se escucha como un reclamo que es imposible eludir, casi un canto capaz, en apariencia, de reverberar hasta el infinito.
Eso es extraño.
Cuando en el tropel de materiales que la percepción se encarga de trasladar desde la experiencia hasta nosotros, un detalle, y sólo ése, aflora entre el magma de la totalidad y, escapando a todo control, llega a herir la superficie de nuestra razón para que instantes como ése acaezcan y, sin embargo, acaecen, encendiendo repentinamente en nosotros una emoción inusitada. Son como promesas. Como destellos de promesas.
Prometen mundos.
Se diría que ciertas epifanías de objetos escapados a la equivalente insignificancia de lo real son minúsculas troneras a través de las cuales es posible intuir -quizá alcanzar- la plenitud de mundos. De mundos. Desde la inanidad de un tacón de aguja perdido en la calle, se filtra luz de mujer, la luz de mujer, de un mundo, de tal forma que hay que preguntarse, en fin, si ésa precisamente / tal vez es ésa la única puerta a la autenticidad de los mundos
no hay en ninguna mujer toda la mujer que hay en un tacón de aguja perdido en la calle/ algo que es el último meollo de la inmensa experiencia colectiva y de la historia que subyace bajo el nombre de mujer / digamos que su verdad tornasolada / más en concreto, lo que en la realidad corresponde a cuanto en nuestro horizonte perceptivo acaece en cuanto emoción y sensación subsumible en la expresión lingüística mujer
Y si esto es cierto la autenticidad sería entonces una metrópoli subterránea perceptible por el destello de troneras minúsculas que la anuncian, objetos-luminiscencias tallados en la superficie blindada de lo real, llamaradas que son anunciación y atajo, señal y puerta, ángeles…-y que nadie me venga ahora con la magdalena de Proust- Nos hemos encadenado a esa imagen obscenamente doméstica, burguesa, hogareña/ se ha neutralizado en ella el ardor de las verdaderas troneras, reducidas a fenómenos insignificantes en sí mismos de manera involuntaria y, quién sabrá por qué, reveladora/ echados sobre el diván del médico hemos malbaratado los destellos epifánicos del subsuelo como regurgitaciones deprimentes de subconsciencias personales e individuales/ los hemos entregado a una cura consoladora, como si fueran cálculos renales, que hay que drenar y expulsar en la micción de los recuerdos/la memoria/diuresis del alma/imperdonable cobardía/
como si el hombre que queda hechizado por un tacón de aguja, negro, fuera, en ese momento, él mismo: y tuviera su biografía, y su memoria. Éste es el engaño. Los ojos que ven los destellos son terminales irrepetibles del mundo. Son combinaciones de hechos ocurridos, constelaciones objetivas de eventualidades convergentes en un único instante y un mismo lugar. No hay nada de subjetivo. Cada destello es un acontecimiento de objetividad. Es lo auténtico desfigurando lo real
piensa qué ojos, capaces de ser tan sólo reales, y basta, ojos sinhistoria
después, y sólo después, entonces ya es historia
escucha, después, entonces, ya es historia
en la ambición de hacer eterno ese destello, se le convierte en historia, a poco que pueda
piensa en la mente que pueda hacerlo
qué levedad, y fuerza, para mantener suspendido un destello todo el tiempo necesario hasta llegar a ver cómo se disuelve en historia
esto sería acuñar historias, esto es lo que se debería saber hacer, permaneciendo a la escucha todo el tiempo necesario, esperando la grieta escondida en la lama del destello, recogiendo su paso y sus medidas, su respiración, su porte, caminando por sus senderos, respirando sus tiempos, hasta tener, en la manos, en la voz, ese instante abierto en sus lugar, y dulcificado en la línea curva de una historia, afilado en la línea recta de una historia
¿puedes imaginarte un gesto más hermoso?
30/07/2005 20:00 Enlace permanente. Hay 8 comentarios.

12/07/2005

El bar del polígono

Uno suele pensar que le falta algo. Quizás más mesas… puede que una sólo, pero de billar, de esas que dan empaque a un local aunque nadie juegue nunca. Pero sí, acostumbras a pensar que algo falla en todo ese espacio desaprovechado, cuando entras por la puerta y ves la distancia que falta para llegar a la barra. Es un poco escalofriante ese espacio. La sensación de una pasarela por la que te deslizas sabiendo que todos te miran preguntándose… “¿quién coño es este?”
Bueno eso era al principio, ahora ya no. Ahora se responden: “es el mismo de ayer”.
Ahora soy yo quien los observa. Todo ello porque el autobús número 14 llega 45 minutos antes de lo adecuado o porque el autobús número 14 llega 30 minutos más tarde de lo que todos desearíamos… yo… el jefe… mi compañera… Llega mecido por rezos minimalistas asombrosamente arcaicos, clamor de una ciudad maltratada y naturalmente condenada a un futuro peor: “Ti que asomas pola serra de San Mamede coa intención de botarlle unha ollada ós habitantes do Val do Medo e non te das conta da intensidade coa que o fas. Asoma a modiño e bota unha sesta mentres a nebulosidade descarga”.
Ahora puedo observarlos. Son siempre los mismos. Vienen y van durante 45 minutos. La camarera los conoce, los saluda. A mi también me saluda: “¿Trabajas aquí?”, “Un agua fría ¿verdad?”, “Pues ánimo, tú no te rindas, siempre hacia delante ¿eh?, siempre. Tú no te pares, no lo olvides, siempre p’adelante eh?...”
- Gracias niña. Haces que venir aquí cada día sea más agradable.- no le digo yo
Muchos de ellos permanecen allí, como esperando a alguien, unos 5 minutos. Sin decir nada ni ojear periódicos. 5 minutos y se van a trabajar. Sin decir nada.
Otros han interiorizado cierta mecánica lectora que les da pie a comentar sin asomo de interés algún titular del marca. La rutina de sus movimientos les permite tomar su café con hielo, pasar armónicamente las hojas mientras sostienen el pitillo y emitir su ascético comentario. Dos chavales jóvenes que han llegado juntos, fuertes, de ropa sucia, lo captan, levantan ligeramente la cabeza y esbozan una discreta mueca. Luego bajan de nuevo su tez hasta alinearla con los hombros forzados de apoyarse en la barra hasta conformar una línea vertical, la mirada perdida en algún punto entre la camarera y la pared del fondo, siguen aguardando algo, quizás que el tiempo pase. Se van. Van y vienen continuamente. Cada 5 minutos. Algunos piden cambio y se enfrascan en la tragaperras. 10 euros cambiados. Juegan rápido, se olvidan del café, se van. Yo me voy. Pienso en qué significará para cada una de aquellas personas que derraman 10 horas de su vida diaria en aquel lugar, esos 5 minutos de vacío… qué significarán aquellas cerezas en la pantalla que nunca son tres, aquella camarera que ojalá fuese hermosa, aquellos periódicos que se olvidan nada más leerlos, aquel refugio insensato desde el que no ves la ancha carretera que muere en una glorieta. Ancha y totalmente recta. Con ese color amarillo que otorga el calor y la falta de edificios. Como un western que cambia los carruajes por camiones de triple eje… “Adiós, hasta mañana”. “Adiós y gracias”.
12/07/2005 11:39 Enlace permanente. Hay 8 comentarios.

07/05/2005

Hipotermia

"La foto, aparecida en el suplemento que publican conjuntamente EL País y The New York Times, ilustraba un reportaje contra el hambre en el mundo. La anciana del turbante agujereado, que quizás no tenga más de 35 años, es somalí y está masticando un pedazo de piel de camello del que no es probable que obtenga ninguna caloría, aunque, si lograra tragárselo, apaciguaría durante unos instantes el motín que se ha producido en sus entrañas. El hambre, que en el estómago de usted o en el mío no pasa de ser una sensación, en el de esta mujer es un lobo que aúlla desde los intestinos y al que hay que engañar con cualquier cosa (una raíz, una bola de barro, una corteza..)
La técnicas para aliviar las dentelladas del hambre varía, según el citado reportaje, de unos a otros países. En Eritrea, las mujeres se atan una piedra plana al vientre para atenuar las convulsiones; las madres de muchos países africanos ponen al fuego una sartén con piedras y dicen a los niños que la comida está haciéndose par ver si se quedan dormidos mientras aguardan; en Haití son muy frecuentes las tortas de barro, cuyo valor energético es el mismo que el de un paño de cocina recién lavado, pero que proporcionan sensación de plenitud mientras la tierra da vueltas dentro del estómago.
La cantidad de energía que tienen los alimentos se mide en calorías. Una bolsa de la basura de usted, o mía, recibe en unas horas más calorías que las que llegarán al estómago de la mujer de la foto a lo largo de su existencia. Los inmigrantes que se juegan la vida en el Estrecho no buscan otra cosa que calorías. Mientras usted y yo nos buscamos a nosotros mismos, porque tenemos problemas existenciales, ellos arrojan su documentación al mar para no ser repatriados. Cambian identidad por calorías y vienen en busca de ellas como en otro tiempo se iba a Alaska en busca de oro. La fiebre del oro estaba alimentada por delirios de grandeza; la de la caloría sólo busca acallar al lobo y obtener la cantidad de energía mínima para seguir tirando, incluso a costa de olvidar quién se es. Muchos inmigrantes gastan sus últimas calorías en atravesar el Estrecho. Por eso llegan a las playas exhaustos, cuando no muertos, y ateridos de frío. Ninguna palabra se había puesto tan de moda en tan poco tiempo como hipotermia. Sale en todos los telediarios siete u ocho veces y hasta los niños saben escribirla, aunque tenga una hache.
Quiere decirse que todos mienten, desde el FMI al Banco Mundial, pasando por las decenas de organismos internacionales creados para resolver cosas. Si se puede llenar el Tercer Mundo de armas, que pesan como el diablo, ¿cómo no se va a poder llenar de calorías? Por el precio que cuesta trasladar un tanque, se podría hacer caer sobre África un maná energético. Bastaría que se hubiera exportado a África la mitad de frutos secos que de balas para que esta mujer no estuviera tratando de ablandar con los dientes la piel de un camello. Debería ser más fácil hacer una transferencia de calorías que una transferencia bancaria. Pero por la bancaria cobran comisión, así que son rentables. El mundo es una mierda."

Este artículo lo escribió Juan José Millás hace un tiempo en El País y yo lo guardé para que no se me olvidase y también con la certeza de que algún día podría traerlo a colación. Bueno, ha llegado el momento. Y el motivo es que Juanjo ha vuelto a escribir otro artículo en el que pregonaba cómo mientras todos los medios investigaban la manera en que Ratzinger se sube el bajo de la sotana, una niña africana moría sola, en un callejón al lado de unas cajas de cartón, encogida sobre sí misma y muy poco a poco, notando cómo el frío le calaba en los huesos… Claro, esto no se recogió en los periódicos, y los que le concedieron un espacio en el diario le dieron 2 columnas en el lado inferior derecho de la página de la izquierda y sin foto…
En cambio nos sabemos la vida de Ratzinger desde que era monaguillo… enteramos es de que se les coló el humo de la fumata en la Capilla Sixtina, así que, si vais de excursión a la tierra de Baricco en los próximos meses, olvidaos de verla (por si no estaba difícil antes). Flipa Miguel Ángel…
07/05/2005 21:17 Enlace permanente. Hay 11 comentarios.


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